miércoles, 23 de noviembre de 2016

ENCUENTRO NACIONAL DE ANIMADORES DE JEC EN SALAMANCA

“La JEC propone la identificación con Jesús y sus sentimientos e ideas (y su relación con el Padre), que es una persona de acción, un militante… desde nuestra perspectiva particular y como un proceso en el que ir creciendo: con sus fidelidades e infidelidades, con sus luces y oscuridades. Podríamos decir que la propuesta de la acción comienza por lo que hacemos… pero se introduce en nuestras personas: nuestras motivaciones, nuestro ideales… y los contrasta con el Evangelio de Jesús.”
(Carlos Chana. Consiliario de JEC en el Equipo Permanente)
El pasado día 19 de noviembre se ha celebrado, en la parroquia Nuestra Señora de Lourdes (Salamanca), el encuentro nacional de animadores de la JEC, una jornada a la que han asistido unas 50 personas representativas de la realidad del acompañamiento del movimiento de estudiantes de Acción Católica en diócesis como Madrid, Mérida-Badajoz, Plasencia, Palencia, Valladolid, Salamanca, Bilbao o Granada. 
Esta jornada, que ha contado también con la presencia de militantes, seminaristas, diáconos, profesores y delegados de Pastoral Universitaria interesados en el proyecto pastoral de este movimiento enfocado a la evangelización del mundo estudiantil y de la cultura, se ha centrado en la formación de personas para el acompañamiento de grupos de jóvenes estudiantes.
Pedro Luis Arias Ergueta, responsable nacional de animadores de la JEC, introdujo la sesión tras la oración inicial, apuntando algunas de las claves para ser acompañante de una realidad eclesial inserta en el ámbito de la Educación Formal, que está marcado por un “ambiente estudiantil competitivo, de especialización, de participación, plural y en continuo cambio”. 
Tras esto, Carlos Chana, sacerdote de Palencia y consiliario que ha asesorado en la última etapa al Equipo Permanente de la JEC, expuso su ponencia El Espíritu se hizo Acción. La acción militante y su espiritualidad en la JEC hoy, en la que reflexionó, desde claves teológicas y filosóficas, sobre la espiritualidad de la acción, así como las dificultades y facilidades para su animación en el contexto juvenil y estudiantil actual.
La acción que propone el movimiento va construyendo una persona que, siguiendo a Jesús, va haciendo suyo un estilo de vida determinado: descentrado, capaz de alianzas con gentes diversas en busca de un objetivo común, con propuestas y liderazgo, que imagina otras posibles realidades…” sostiene Carlos.
Para Javier, seminarista de la diócesis de Plasencia, “la JEC es uno de los lugares privilegiados que la Iglesia ofrece para convertir a los jóvenes en protagonistas de su historia, como pide continuamente el Papa Francisco. Pastoralmente, considero que su metodología y la versatilidad que ofrece para adaptarse a cada realidad hacen del movimiento una oferta muy válida y capaz de dar mucho fruto, una puerta de entrada a la Iglesia para jóvenes que descubran en el Evangelio una invitación a su conversión personal y social”. Para Teresa, profesora de música y militante de la JEC de graduados de Madrid, “al tratarse la JEC de un movimiento formado por estudiantes, puede aportar el punto de vista de los mismos en el campo educativo, así como la iniciativa de mejorar la educación a nivel humano y social.”
La jornada continuó con talleres práctico-formativos sobre algunas de las herramientas pedagógicas que emplea la JEC en la formación de sus militantes: revisión de vida, proyecto personal de vida y acción, lectura orante de la Biblia y cuaderno de vida militante, para continuar con la reflexión JEC: Escuela, Iglesia y Acción Católica hoy, que permitió a los asistentes, tanto veteranos como recién llegados, compartir ideas y reflexiones sobre cuáles pueden ser las aportaciones de la JEC en cuatro grandes áreas: el mundo juvenil; el mundo educativo; la realidad social marcada por la pobreza, la injusticia y la desigualdad y la Iglesia española.
El obispo de Salamanca, Don Carlos López, que no pudo asistir por motivos de salud, mostró su apoyo al proyecto de la JEC y su afecto a todas las personas jóvenes y adultas comprometidas con él. En su lugar, el vicario de Pastoral de la diócesis, Tomás Durán, resaltó “la importancia y la necesidad de la existencia de grupos de JEC en distintos lugares de España que asuman la tarea de transformar, desde lo pequeño, las estructuras del mundo educativo y la cultura actual.”


No hay comentarios:

Publicar un comentario