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sábado, 4 de abril de 2020

BUENOS DÍAS SEÑOR A TI EL PRIMERO. ¡¡FELIZ SÁBADO NOS DE DIOS!! «¿QUÉ HACEMOS?»

“…conviene que uno muera por el pueblo, y que no perezca la nación…”
Buenos días Señor a Ti el primero. ¡¡Feliz Sábado nos de Dios!! «¿Qué hacemos?» 

Cada día Señor  hay más judíos que creen en Ti, y vencen el miedo por las posibles consecuencias y la presión creciente en torno a Ti. Pero a os jefes religiosos de Israel los tienes atemorizados…. tienen miedo a perder el poder y desean quitarte de en medio. La historia, Señor, se repite: ¿Qué están dispuestos a hacer muchos poderosos para no perder su influencia, algunos ricos para conservar y aumentar sus posesiones? ¿Qué hacen bastantes países desarrollados para seguir creciendo económicamente? Y nosotros, los cristianos ¿qué caminos hemos tomado en ocasiones para “defender el nombre de Dios”? Y cada uno de nosotros ¿Qué hacemos cuando vemos amenazado nuestro prestigio, nuestro relevancia social...? Nadie está libre de pecado. ¡Nadie Señor!
Señor, sabemos que la envidia perjudica a todos, al que es envidiado y al que envidia; pero, a veces nos cuesta mucho evitarla. Envidiamos un puesto de trabajo, un coche, una casa, un buen marido o una buena mujer, el carisma, el físico, la inteligencia, la fama... Nos parece que si no poseemos lo que envidiamos no podemos triunfar ni ser felices del todo. Haznos comprender los peligros de la envidia. De la envidia nacen el odio y la calumnia, la alegría causada por el mal del prójimo y la tristeza causada por su prosperidad” La envidia nos arma unos contra otros y debilita desde dentro a las familias, a las comunidades y a toda la sociedad. Danos luz y fuerza para superar la envidia, para valorar nuestras posibilidades y capacidades; para dar gracias por las personas que nos quieren, por los pequeños logros que alcanzamos en la vida, por las montañas y los ríos, los animales y las plantas, por las cosas que nos hacen más agradable la vida. Danos luz y fuerza para superar la envidia, para ver en cada persona a un hermano, para no considerarlas competidoras ni enemigas; para admirar, alegrarnos y dar gracias de corazón con los talentos y los éxitos de los demás, para saber pedir con humildad lo que necesitamos y compartir con generosidad lo que tenemos. Amén.
ORACIÓN CON MOTIVO DE LA PANDEMIA
Te adoramos, Señor Nuestro Salvador, Dios con nosotros, fiel y rico en misericordia. Rey y Señor de la creación y la historia. Vencedor del pecado y muerte. Amigo del hombre, resucitado y vivo a la diestra del Padre. Te adoramos, Señor Creemos en ti, Señor Hijo unigénito del Padre, bajado del cielo para nuestra salvación Médico celestial, que te inclinas sobre nuestra miseria Cordero inmolado, que ofreces para redimirnos del mal Buen Pastor, que das tu vida por el rebaño que amas Pan vivo y medicina de inmortalidad, que nos das vida eterna Creemos en ti, Señor
Libéranos, Señor Del orgullo y la presunción de poder prescindir de ti De los engaños del miedo y la angustia. De incredulidad y desesperación De la dureza del corazón y de la incapacidad para amar Libéranos, Señor
Sálvanos, Señor De todos los males que afligen a la humanidad Del hambre, el hambre y el egoísmo. De las enfermedades, las epidemias y del miedo al hermano. De locura devastadora, de los intereses despiadados y de la violencia. Del engaño, de la mala información y de la manipulación de las conciencias Sálvanos, Señor.
Consuélanos, Señor. Mira tu iglesia, que atraviesa el desierto. Mira a la humanidad, atemorizada por el miedo y la angustia. Mira a los enfermos y moribundos, oprimidos por la soledad. Mira a los médicos y profesionales de la salud, agotados por el esfuerzo. Mira a los políticos y administradores, que llevan el peso de las decisiones. Consuélanos, Señor. 
Danos tu Espíritu, Señor. En la hora de la prueba y la desorientación. En la tentación y en la fragilidad. En la lucha contra el mal y el pecado. En la búsqueda del verdadero bien y la verdadera alegría. En la decisión de permanecer en ti y en tu amistad. Danos tu Espíritu, Señor
Ábrenos a la esperanza, Señor. Si el pecado nos oprime. Si el odio cierra nuestros corazones. Si el dolor nos visita. Si la indiferencia nos angustia. Si la muerte nos amenaza. Danos tu Espíritu, Señor

Buenos días te doy. Si miro a tus ojos el Amor nos une en el Señor. Buenos días te doy.

«¿Qué hacemos?» 
¡¡Feliz Sábado nos de Dios!!

viernes, 3 de abril de 2020

BUENOS DÍAS SEÑOR A TI EL PRIMERO. ¡¡FELIZ VIERNES NOS DE DIOS!! «…EL PADRE ESTÁ EN MÍ, Y YO EN EL PADRE…»

“…no me creáis a mí, creed a las obras…”
Buenos días Señor a Ti el primero. «…el Padre está en mí, y yo en el Padre…»

Señor… ¡Qué mal ambiente se respira! ¡Cuánta crispación! ¡Demasiada gente en contra de lo que dices y haces! ¿Y tus amigos? Señor, tus amigos casi no se atreven a hablar, sus miradas no se atreven a levantarse, bajo el peso de la preocupación, la tristeza, el desconcierto... Jesús te ve obligado a marchar al otro lado del Jordán. Habrías podido quedarte allí, incluso podrías haber huido por el desierto. Seguro que no faltó alguien que te aconsejó tomar ese camino. Señor Jesús ¡Cuánto pensarías y rezarías aquellos días! No sería fácil, incluso para ti, creer que el camino de la misión se adentraba en los territorios sombríos de la muerte. No era fácil… ni es fácil hoy. Pero fuiste fiel. Fiel al Padre, fiel a la humanidad, fiel a ti y a mí, fiel al que le ama y al que le aborrece. ¡¡¡Gracias por tu fidelidad!!
Padre, dame fuerza para ser fiel, para ser fiel como Jesús, tu hijo, para amar al que no lo merezca, para perdonar, aunque parezca inútil, para decir la verdad, aunque sea peligroso, para sembrar, aunque la tierra escupa la semilla, para crecer en bondad, aunque pocas veces lo consiga, para luchar por la justicia, aunque me critiquen, para defender la vida de los débiles, aunque nadie lo agradezca, para rezar cada día, aunque crea que pierdo el tiempo, para trabajar por la paz, aunque no me comprendan, para anunciar el Evangelio, aunque se me rían, para dar la vida de todo, aunque sea una locura. Gracias, Padre, por ayudarme a ser fiel, Gracias por convertir "el fracaso" de Jesús, en fuente de vida nueva para la humanidad. Gracias porque con nuestros esfuerzos "inútiles" construyes un mundo más justo y fraterno. Gracias porque ningún gesto de amor se pierde en tu Reino.
ORACIÓN CON MOTIVO DE LA PANDEMIA
En medio de la tempestad y el dolor,
 - tenemos un ancla:  en tu Cruz hemos sido salvados de la soledad
pues sabemos que Tú estás siempre a nuestro lado;
- tenemos un timón: 
en tu Cruz hemos sido rescatados del miedo,
por tu Amor, más fuerte que nuestro peor enemigo;
- tenemos una esperanza: 
tu Cruz es fuente de vida,
de vida fraterna y solidaria, de vida plena y eterna.
En medio del aislamiento, sufriendo la falta de los afectos y de los encuentros,  experimentando la carencia de tantas cosas,  Tú nos invitas a contemplar tus llagas gloriosas, a mirar más allá del sufrimiento y el cruz, a descubrirte resucitado, vivo y dador de vida, espabilando la llama vacilante de nuestro amor, guiando nuestra mirada hacia quienes nos necesitan, mostrándonos nuevas formas de hospitalidad y fraternidad, suscitando el deseo de cuidarnos mutuamente, sin exclusiones, liberando del miedo a quienes se juegan la salud y la vida, descubriéndonos tu presencia en nuestro corazón, abriéndonos a una esperanza más allá del dolor y la muerte, despertando el deseo de una vida plena, de una vida eterna. Amén.

Buenos días te doy. Si miro a tus ojos el Amor nos une en el Señor. Buenos días te doy.

¡¡Feliz Viernes nos de Dios!!
“…todo lo que Juan dijo de éste 
era verdad…”

jueves, 2 de abril de 2020

BUENOS DÍAS SEÑOR A TI EL PRIMERO. ¡¡FELIZ JUEVES NOS DE DIOS!! "ES NUESTRO DIOS.."

“…quien guarda mi palabra no sabrá lo que es morir para siempre…”
Buenos días Señor a Ti el primero. ¡¡Feliz Jueves nos de Dios!! "Es nuestro Dios.."

Señor Jesús, muchas de tus palabras parecen maravillosas y  otras escandalosas. ¡Cómo me remueven por dentro! Si hubieras dicho, Señor, lo que la gente quería escuchar en cada momento y hubieras hecho lo que se esperaba de Ti, Señor, no hubiera acabado en la cruz. Pero no hubieras cumplido tu misión, no nos habrías mostrado el amor infinito del Padre, no nos hubieras enseñado el camino de la vida, no nos hubieras salvado.
Señor haznos valientes para no acallar y esconder la parte del evangelio que nos molesta, que nos molesta, si nos habla de sacrificio, de fidelidad, de castidad, de obediencia, de martirio, de injusticia, de solidaridad... Haznos valientes, en Ti Señor, como Tú, y que no estemos pendientes de lo números. Haz fuertes para vivir tu voluntad y no la nuestra…y así cumple tu misión. Sin miedo Señor… o con miedo pero en tu camino…
Dame fe, Señor. Y que sienta el brotar de una nueva vida, cuando te palpo por la oración y la Eucaristía. Dame fe, Señor. Y elévame cuando, postrado en mil problemas, tengo la sensación de que se impondrán a mis posibilidades de hacerles frente.
Dame fe, Señor. Porque la fe es ver lleno el vacío. Porque la fe es confiar en lo prometido. Porque la fe es levantarse aún a riesgo de volver a caer.
Dame fe, Señor. Y que me levante para siempre escucharte, y que me levante para nunca perderte. Porque la fe, es poner a Dios en el lugar que le corresponde. Porque la fe, es atisbar luz donde algunos se empeñan en clavar sombras.
Dame fe, Señor. Y, cuando algunos me den por muerto o vencido, grítame a lo más hondo de mi conciencia: ¡A ti te lo digo! ¡Levántate! ¡Gracias, amigo y Señor de la vida!
Señor, esta epidemia no es un castigo tuyo. Tú eres el Bien, sin mezcla de mal, y la fuente de todo bien. Tú te dedicas a perdonar, a salvar, a resucitar… Tú haces salir tu sol sobre malos y buenos y haces caer tu lluvia sobre justos e injustos. Sabes que no podemos entender cómo permites tanto sufrimiento y te pedimos que nos ayudes a aprender de esta dolorosa situación.
Nos creíamos fuertes, capaces de todo,  y ahora descubrimos que hemos perdido la capacidad de nuestros mayores para hacer frente a las adversidades; ahora sabemos que somos frágiles y, al mismo tiempo, importantes y necesarios. Creíamos que podríamos ser felices sin depender de nadie y ahora nos damos cuenta de que estamos en la misma barca, todos llamados a remar juntos y a confortarnos mutuamente.
Creíamos que el dinero, la prisa, la fama, la apariencia, los discursos, los títulos, los entretenimientos y los caprichos podrían calmar o anestesiar nuestro deseo de felicidad plena…  y ahora nos damos cuenta de que sólo vive de verdad el que ama, el que da espacio al silencio, el que cuida sus sentimientos y deseos, el que sirve y se pone en riesgo por el bien del prójimo.
Codiciosos de ganancias, nos hemos dejado absorber por lo material. No nos hemos despertado ante guerras e injusticias del mundo, no hemos escuchado el grito de los pobres y de nuestro planeta, gravemente enfermo. Hemos continuado la vida, imperturbables, como si todo fuese normal, pensando en mantenernos siempre sanos en un mundo enfermo. En definitiva, no nos hemos detenido ante tus llamadas.
Con la tempestad hemos comprobado que la oración no es un gran paraguas que nos protege de las desgracias, que nuestras plegarias no son fórmulas mágicas para ahuyentar la peste. En esta situación, aprendemos que la oración nos permite sentir que nos acompañas siempre, que Tú disipas nuestros miedos, que Tú nos sostienes y guías, como las estrellas a los antiguos marineros, y nos ayudas a separar lo que es necesario de lo que no lo es. La oración nos permite experimentar que Tú conviertes en algo bueno todo lo que nos sucede, incluso la muerte de nuestros seres queridos; que Tú das la serenidad, a los que somos sacudidos por las tormentas, y la vida eterna, a quienes han llegado a la otra orilla.
Entra, Señor, en nuestra pequeña barca, zarandeada. Sólo Tú puedes darnos paz en la tormenta. Amén.

Buenos días te doy. Si miro a tus ojos el Amor nos une en el Señor. Buenos días te doy.

“…yo lo conozco y guardo su palabra…”
¡¡Feliz Miércoles nos de Dios!!

miércoles, 1 de abril de 2020

BUENOS DÍAS SEÑOR A TI EL PRIMERO. «SERÉIS LIBRES» ¡¡FELIZ MIÉRCOLES NOS DE DIOS!!

"Si os mantenéis en mi palabra, seréis de verdad discípulos míos; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres"

Buenos días Señor a Ti el primero. «Seréis libres»  ¡¡Feliz Miercoles nos de Dios!!
Sorprende, Señor, cuando nos dices “seréis libres”. Los contemporáneos, como nosotros en muchos momentos, se creían libres, porque decía ser hijos de Abraham e hijos de Dios. Se creían libres. Nos creemos libres y sin embargo somos esclavos de tantas cosas, de tantas rutinas, de tantas cosas insignificantes... Las circunstancias que estamos viviendo con motivo del Coronavirus hace que nos preguntemos: ¿somos libres de verdad?
Nuestro pecado nos hace esclavos. El pecado amarra nuestra voluntad y nuestros sentimientos, encadena nuestra libertad y nuestra felicidad, arruga el rostro y el corazón. Y lo hace con tanta maestría, que incluso nos da alguna pequeña satisfacción para poder esclavizarnos mejor. Señor, ayúdanos a descubrir la maldad del pecado. Perdona Señor nuestra convivencia con el pecado. No basta, Señor,  con saber que somos hijos de Abraham e hijos de Dios, hay que vivir como tales: acogiendo a Jesucristo en el corazón y para que Él transforme nuestra existencia. 

Señor, desde hace algunas semanas parece que todo se ha oscurecido. Están vacías nuestras plazas, calles y jardines. La preocupación se deja sentir en palabras, gestos y miradas. Pero nos animan tantos compañeros de viaje que son ejemplares, pues, ante el miedo, han reaccionado dando la propia vida. Es la fuerza operante del Espíritu derramada y plasmada en valientes y generosas entregas.  Es la vida del Espíritu capaz de rescatar, valorar y mostrar cómo nuestras vidas están tejidas y sostenidas por personas comunes —corrientemente olvidadas— que no aparecen en portadas de diarios y de revistas, ni en las grandes pasarelas del último show; pero, sin lugar a dudas, están escribiendo hoy acontecimientos decisivos de nuestra historia: médicos, enfermeros y enfermeras, encargados de reponer los productos en los supermercados, limpiadoras, cuidadoras, transportistas, fuerzas de seguridad, voluntarios, sacerdotes, religiosas...  y tantos hombres y mujeres, que han comprendido que nadie se salva solo. Cuánta gente, cada día, demuestra paciencia e infunde esperanza, cuidándose de no sembrar pánico, sino corresponsabilidad. Cuántos padres, madres, abuelos y abuelas, docentes muestran a nuestros niños, con gestos pequeños y cotidianos, cómo enfrentar y transitar esta crisis, readaptando rutinas, levantando miradas e impulsando la oración. Cuántas personas rezan, ofrecen e interceden por el bien de todos. La oración y el servicio silencioso son nuestras armas vencedoras. Gracias, Padre, por tantas personas que llenan de luz este momento de oscuridad. Ayúdame, ayúdanos a todos a seguir su ejemplo; a despertar y a activar esta solidaridad y esta esperanza capaz de dar fuerza, consuelo y sentido en estas horas difíciles.

Buenos días te doy. Si miro a tus ojos el Amor nos une en el Señor. Buenos días te doy.
“…la verdad os hará libres…”
¡¡Feliz Martes nos de Dios!!

martes, 31 de marzo de 2020

BUENOS DÍAS SEÑOR A TI EL PRIMERO. «YO ME VOY Y ME BUSCARÉIS...» ¡¡FELIZ MARTES NOS DE DIOS!!


Buenos días Señor a Ti el primero. «…si no creéis que yo soy, moriréis…»  ¡¡Feliz Martes nos de Dios!!

Señor, somos como muchos de tus contemporáneos.. no disfrutamos de tus Palabras ni de tu Amor. Señor Jesús haces siempre lo que le agrada al Padre. Ni siquiera Tú, el Hijo de Dios, actúas por tu cuenta. Tu alimento es hacer la voluntad del Padre. Buscas y cumples su voluntad, aún en medio de debilidades propias y de las incomprensiones ajenas, alimentas nuestra fe en Dios, das sentido a nuestra vida y, aunque parezca una contradicción, ensanchas los límites de nuestra libertad. Danos luz para conocer tu voluntad y fuerza para cumplirla.
Escuchamos en nuestro corazón: “Cuando levantéis en alto al Hijo del Hombre, cuando veáis morir al Justo en la cruz más injusta, cuando lo miréis y descubráis que en su mirada sólo brilla la comprensión y en su corazón únicamente late el amor, cuando sientas que Él ha muerto por vosotros, por ti, porque te ama... entonces comprenderéis” Danos luz para experimentar el Amor que me tienes… el Amor que nos tienes. ¡¡Gracias Señor!!
Señor, levantamos los ojos hacia Ti con una mezcla de vergüenza y confianza. Tu mirada nos transforma y nos cura.
Te miramos recién nacido en Belén. Tu pequeñez cura nuestras ambiciones y en nuestro corazón crece la ternura.
Te miramos rodeado de niños, mujeres, publicanos… Tu cercanía a ellos cura nuestros favoritismos y nos ayuda a compartir la vida con los más pequeños.
Te miramos cuando rezas al Padre. Tu rostro transfigurado cura nuestra incredulidad y nos anima a abrir del todo el corazón a Dios.
Te miramos como la mujer acusada de adulterio y en tus ojos sólo brillan el amor y el perdón, el perdón que pacífica y cura el alma.
Te miramos lavando los pies a tus discípulos. Tu humildad cura nuestra vanidad y nos invita a servir a los hermanos.
Te miramos clavado en la cruz más injusta. Tu entrega cura nuestros egoísmos y nos mueve a compartir la vida entera.
Te miramos resucitado y glorioso. Tu vida nueva cura nuestras desesperanzas para que gocemos y compartamos tu alegría.

Buenos días te doy. Si miro a tus ojos el Amor nos une en el Señor. Buenos días te doy.

“Cuando les exponía esto, 
muchos creyeron en él”

¡¡Feliz Martes nos de Dios!!

lunes, 30 de marzo de 2020

BUENOS DÍAS SEÑOR A TI EL PRIMERO. «YO NO TE CONDENO…» ¡¡FELIZ LUNES NOS DE DIOS!!


«El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra.»
Buenos días Señor a Ti el primero. «Yo no te condeno…»  


A veces, Señor, somos como los fariseos y escribas. Nos dedicamos continuamente a acusar, a condenar, a hundir a las personas.... Tú Señor nos dices hoy: “El que esté libre de pecado que tire la primera piedra”. En otras ocasiones nos sentimos como la mujer sorprendida cometiendo adulterio. Nos sentimos mal, por el pecado, que no nos deja ser libres, y por la crítica cruel de los demás, que no nos ayuda a liberarnos del pecado. Hoy nos dices al corazón: “Yo no te condeno. Anda, y en adelante no peques más”. ¡¡Quisiera ser como Tú!! ¡¡Cuánto cuesta!! Nos llamas, una y otra vez, a poner en evidencia la hipocresía de los que sea creen justos y buenos. ¡¡Ufff! Nos llamas, una y otra vez, a ser transparencia del corazón misericordioso de Dios… ¡¡Ufff!!  Nos llamas, una y otra vez, a animar al que está caído, para que no peque, para que asuma otro estilo de vida, que le conduzca a la felicidad que busca. ¡¡Quisiera ser como Tú!! ¡¡Ayúdanos!!

Señor, también a mí me gusta acusar. Acuso a los políticos, a los curas, a la familia, a los jefes, a los compañeros, a los vecinos; a los más cercanos y a los que no conozco. Y tú me dices: "Si estás libre de pecado, tira la primera piedra". Y al oírte, tengo que bajar la cabeza y me escabullo avergonzado. Perdón, Señor. Jesús, a veces me siento como la mujer del Evangelio. Me acusa mi familia, mis amigos, mi conciencia… Parece que todo lo hago mal, que no sirvo para nada. Pero, cuando levanto mis ojos hacia Ti, descubro una mirada comprensiva y una voz amorosa, que me dice: "Yo no te condeno". Y tu perdón me ayuda a cambiar, a renovarme. Tú me amas, me haces feliz, me salvas. Señor, gracias por tanto amor y por tanto perdón inmerecido. Déjame estar a tu lado, para que tu cercanía transforme mi corazón de piedra, en un corazón de carne como el tuyo, que sepa denunciar a los que hacer sufrir a los demás, que consiga comprenderme y perdonarme, comprender y perdonar, como Tú. AMEN


Buenos días te doy. Si miro a tus ojos el Amor nos une en el Señor. Buenos días te doy.

"Anda, y en adelante no peques más”
¡¡Feliz Lunes nos de Dios!!

domingo, 29 de marzo de 2020

BUENOS DÍAS SEÑOR A TI EL PRIMERO. "YO SOY LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA" ¡¡FELIZ DOMINGO DÍA DEL SEÑOR Y DELA FAMILIA!!

“Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?”
Buenos días Señor a Ti el primero. "Yo soy la resurrección y la vida"

Señor, tu amigo Lázaro murió, no sabemos por qué. Y Tú, señor Jesús, al enterarte de la muerte de tu amigo te echaste a llorar. Sufres y sientes como nosotros y con nosotros. Eres nuestro amigo y compartes nuestro dolor en estos días de confinamiento por el Coronavirus. Tus lágrimas nos invitan a llorar las desgracias de nuestros prójimos por esta tan triste situación que estamos viviendo en todo el mundo. Pero Señor nos dices que esta historia, que estamos viviendo “cada uno en su casa y much@ cuidándonos, no son solo lágrimas, ni enfermedad, ni muerte. “Yo soy la vida”, nos dices hoy. Resucitas a Lázaro a la vida y a Marta la resucitas a la fe. Señor sacas al amigo, al hombre, a cualquier hombre o mujer, de todos los sepulcros. Es un anticipo de la Pascua que viviremos en la tan cercana Semana Santa. Como Tú Señor, estamos llamados a luchar contra la muerte. Sólo Tú eres la resurrección y la vida. Hoy nos invitas a ser testigos de la vida, defensores de la vida, donantes de vida, luchadores contra la cultura de la muerte. 
"Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo sé que tu me escuchas siempre; pero lo digo por la gente que me rodea para que crean que tu me has enviado.."

Creo, Señor, que al final de la noche no hay noche; está la aurora.
Creo, Señor, que al final del invierno no hay invierno; está la primavera.
Creo, Señor, que al final de la desesperación no hay desesperación; está la esperanza.
Creo, Señor, que al final de la espera no hay espera; está el reencuentro.
Creo, Señor, que al final de la muerte no hay muerte; está la vida.
Creo, Señor, que Tú eres la resurrección y la vida. Creo, pero aumenta mi fe.

Buenos días te doy. Si miro a tus ojos el Amor nos une en el Señor. Buenos días te doy.

¡¡Feliz Domingo Día del Señor y dela Familia!!




sábado, 28 de marzo de 2020

BUENOS DÍAS SEÑOR A TI EL PRIMERO. "ÉSTE ES EL MESÍAS…. JAMÁS HA HABLADO NADIE COMO ESE HOMBRE." ¡¡FELIZ SÁBADO!!

"Éste es el Mesías…. Jamás ha hablado nadie como ese hombre."

Buenos días Señor a Ti el primero.

Hoy, Señor, sigue pasando lo mismo que leemos en el Evangelio, negamos la evidencia y el pensar bien: “éste es el profeta”; “éste es el Mesías”; “nadie ha hablado como lo hace este hombre”; “¿acaso nuestra ley permite condenar sin haberle oído previamente?”. Y lo hacemos Señor para justificar nuestro modo de pensar y actuar: “¿También vosotros os habéis dejado seducir?”; “esta gente, que no conoce la ley, se halla bajo la maldición”; “¿también tú eres galileo?”. Los cristianos seguimos teniendo delante de nosotros el reto de romper con la dinámica de condena y de autojustificación para entrar en la dinámica de amor y misericordia de Dios. ¡Ayúdanos a romper con esa dinámica! Nicodemo se la juega por Jesús, por la verdad. Y me pregunto una y otra vez ¿y yo?


Señor, también a mí me indigna la mentira, la injusticia, la violencia, la miseria... Pero en demasiadas ocasiones soy miedoso y no me juego mi fama, no arriesgo mi comodidad, no comparto lo que debiera, para defender la verdad, la justicia y la paz, para luchar en favor de los más débiles. Señor, aumenta mi confianza en ti, dame una confianza más grande que mi miedo y mi egoísmo. Y concédeme valor para dar la cara por ti, por tu Reino, por tus preferidos: los pobres y los que más sufren. Amén.

Buenos días te doy. Si miro a tus ojos el Amor nos une en el Señor. Buenos días te doy.

¡¡Feliz sábado!!

viernes, 27 de marzo de 2020

BUENOS DÍAS SEÑOR A TI EL PRIMERO. “…YO NO VENGO POR MI CUENTA, SINO ENVIADO POR EL QUE ES VERAZ…” ¡¡FELIZ VIERNES!!

"A mí me conocéis, y conocéis de dónde vengo. Sin embargo, yo no vengo por mi cuenta, sino enviado por el que es veraz; a ése vosotros no lo conocéis; yo lo conozco, porque procedo de él, y él me ha enviado”



Buenos días Señor a Ti el primero. “…yo no vengo por mi cuenta, sino enviado por el que es veraz…” ¡¡Feliz viernes!!

Señor Jesús sabes que muchos judíos tratan de matarte en Jerusalén. Por eso andas cauteloso. No quieres provocar la reacción violenta de tus enemigos. Pero la cautela, no te lleva a decir lo contrario de lo que piensas y sigues dando testimonio de aquél que te ha enviado, Dios Padre. No te dejas llevar ni siquiera por el miedo a la muerte. Tu voluntad es insobornable… estás en sintonía con la voluntad del Padre. Tampoco nosotros Señor, los cristianos, deberíamos provocar la reacción contraria de nuestros “enemigos”. No podemos provocar, pero tampoco podemos quedarnos callados. No podemos traicionar a Dios Padre. ¡¡Qué difícil, Señor, ese equilibrio!! Pero, ¡¡qué necesario!!

Te pedimos perdón Señor por las veces en las que provocamos reacciones violentas.

Te pedimos perdón Señor porque a veces nos callamos cobardemente o no decimos lo que pensamos por miedo.

Damos gracias Señor porque nos enseñas a ser cautelosos y valientes a la vez. ¡¡Gracias Señor!!

Te pedimos luz y fuerza:

Padre Celestial, mi vida está en tus manos.
Ayer hoy y por siempre, 
estoy segura y confiada en ti.
Señor, ayúdame a saber 
que tú tienes todo el control.
Ayúdame a creer 
que tú estás trabajando en mi vida ahora mismo,
aunque yo no  lo pueda ver.
Ayúdame a confiar 
en lo que no puedo ver,
aún cuando lo único que veo 
es doloroso y está todo tan nublado.
Ayúdame a saber que tú 
tomas control de todas mis necesidades.
Señor, gracias por escuchar mi súplica de ayuda.
Gracias por amarme tanto.
Ayúdame a creer 
en todas las promesas que me has dado.
Perdóname cuando dudo de ti y de tu amor.
Yo creo en ti Señor. 
Perdóname cuando a veces pierdo la fe.
Aumenta en mí la fe en ti.


Buenos días te doy. Si miro a tus ojos el Amor nos une en el Señor. Buenos días te doy.

jueves, 26 de marzo de 2020

BUENOS DÍAS SEÑOR A TI EL PRIMERO. "...EL PADRE QUE ME ENVIÓ, ÉL MISMO HA DADO TESTIMONIO DE MÍ..." ¡¡FELIZ JUEVES!!

“…las obras que el Padre me ha concedido realizar; esas obras que hago dan testimonio de mí: que el Padre me ha enviado… Y el Padre que me envió, él mismo ha dado testimonio de mí…”


Buenos días Señor a Ti el primero. ¡¡Feliz jueves!!

Ni siquiera Tú, Señor Jesús, Hijo de Dios, das testimonio de ti mismo. Das testimonio de Dios Padre, realizas las obras de Dios Padre. La Iglesia, nosotros mismo, con tantas cosas buenas que estamos haciendo en estos día del Coronavirus en colaboración con otras instituciones y ONGs, tampoco damos testimonio de nosotros mismos. Los cristianos tampoco debemos dar testimonio de nosotros mismos. Nuestras palabras y nuestras vidas, nuestros pequeños o grandes gesto o acciones por muy insignificantes que sean,  tienen que dar testimonio del amor, de la ternura, de la fuerza de Dios, nuestro Padre… 

Me pregunto Señor, una y otra vez, si lo  que digo y lo que hago ¿es para manifestar la gloria de Dios Padre, o para exhibir mis capacidades, buscando el reconocimiento de los demás? 

Agradecido por tanto amor y ternura que me tienes no dejo de escuchar tu voz en mi corazón que me dice:

A tiempo y a destiempo, en cualquier lugar, a cualquier hora, con el viento de espalda o un huracán a la contra; alegre o afligido, sereno o exaltado, descansado o exhausto, lleva el Amor por bandera. No cejes en el intento de compartir la justicia. No acomodes la Palabra en nombre de la prudencia, no adulteres la esperanza, proclama la Vida plena de quien con su voz nos llama y con su historia nos llena. No niegues que eres apóstol, no olvides que eres profeta, portador de una noticia que ha de atravesar la guerra, que ha de romper las paredes y ha de fecundar la tierra.


Buenos días te doy. Si miro a tus ojos el Amor nos une en el Señor. Buenos días te doy.


miércoles, 25 de marzo de 2020

BUENOS DÍAS SEÑOR A TI EL PRIMERO. ¡FELIZ DÍA DE LA ENCARNACIÓN DEL SEÑOR!

"Alégrate, llena de gracia, 
el Señor está contigo"


Buenos días Señor a Ti el primero. 
¡Feliz día de la Encarnación del Señor!

En la Solemnidad de la Anunciación, de tu Encarnación, nos invitas Señor a meditar una vez más, a pesar de los pesares, a llenarnos de alegría con la Buena Noticia de Gabriel. 

No nos abandonas, no te olvidas de nosotros, vienes a salvarnos, te encarnas, te haces persona humana para que seamos y vivamos como hijos suyos. 

Y además… no nos salvas sin contar con nosotros, con un gesto lejano y frío, sino que te acercas a nuestra realidad hasta asumirla, y esto lo hace contando con nuestra colaboración. ¡Cómo no estar agradecidos! 

La sencillez, la humildad y la confianza de María, son las actitudes con las que nos invitas a acogerte a tí que te acercas en cada acontecimiento, persona, momento… en ésta, nuestra frágil historia, como lo estamos viviendo en estos día de estar en casa por el coronavirus. 

Hoy te pedimos que nos enseñe a decir como ella: Aquí está la esclava del Señor, que se cumpla lo que dices.

Buenos días te doy. Si miro a tus ojos el Amor nos une en el Señor. Buenos días te doy.


Proclama mi alma la grandeza del Señor, 
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, 
porque el Poderoso 
ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo, 
y su misericordia 
llega a sus fieles de generación en generación.
El hace proezas con su brazo: 
dispersa a los soberbios de corazón, 
derriba del trono a los poderosos 
y enaltece a los humildes, 
a los hambrientos los colma de bienes 
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo, 
acordándose de la misericordia 
-como lo había prometido a nuestros padres- 
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre. 

Gloria al Padre y al hijo y al Espíritu Santo…





martes, 24 de marzo de 2020

BUENOS DÍAS SEÑOR A TI EL PRIMERO. "¿QUIERES QUEDAR SANO? …LEVÁNTATE, TOMA TU CAMILLA Y ECHA A ANDAR"

"¿Quieres quedar sano? …Levántate, toma tu camilla y echa a andar"



Buenos días Señor a Ti el primero. 

También nosotros escucharemos tus palabras Señor Jesús en estas últimas semanas de Cuaresma, y en estos día de Cuarentena por el Coronavirus, todos en nuestra casas. Ojalá Señor experimentemos el perdón, la fuerza curativa y vivificadora del amor entrañable y misericordioso que nos tienes. La Cuaresma, y este tiempo cada uno en sus casas, es tiempo de Gracia, estás con nosotros; es tiempo de Salvación, momento de descubrir qué “enfermedad”, qué pecados nos impiden andar, seguirte Señor en nuestro día a día; tiempo para acoger tu perdón gratuito  y para comprometernos a serle fiel. AMEN

Buenos días te doy. Si miro a tus ojos el Amor nos une en el Señor. Buenos días te doy.



No tengas miedo, tú no te rindas, no pierdas la esperanza, no tengas miedo, yo estoy contigo en lo que venga y nada puede ni podrá el desconsuelo retando a la esperanza. Anda… ¡levántate y anda!

No tengas miedo, no desesperes, no pierdas la confianza, no tengas miedo, yo voy contigo siempre y a donde vayas, no dejes que envejezca un solo sueño cosido alguna almohada. Anda… ¡levántate y anda!

No tengas miedo, yo te sujeto solo confía y salta, no tengas miedo, voy a cuidarte, te alzaré cuando caigas; siempre puedes empezar de cero, yo lo hago todo nuevo. Anda… ¡levántate y anda!

Tú eres mi sueño y mi causa no piense que voy a dejarte caer; voy a despertarte y estaré a tu lado para que cada día sea un nuevo renacer, para que tengas vida, anda… ¡levántate!

Damos gracias a Dios, porque la salvación de Jesús también nos ha alcanzado a nosotros…

Gracias, Señor, por tu Palabra
que cae como la lluvia y pone sentido y destino en nuestro camino.

Gracias por el amor, poderoso como un torrente, invencible hasta más allá de la muerte,
que nos eleva y nos llena el corazón de nombres y motivos.

Gracias por tu justicia, que se alza como un grito, como una exigencia, como una llamada
y como el último atisbo de esperanza para quienes sufren lo injusto.

Gracias por hacernos tan de barro, y al tiempo poner tu luz en nuestras grietas.

Gracias por la libertad de quien aprende a caminar sin cadenas
ni más ataduras que la pasión por tu Reino.

Gracias por el pan de cada día, y por poner en nuestra entraña la convicción
de que no podemos estar tranquilos hasta que ese pan llegue a todas las mesas.

Gracias, en fin, por Jesús, camino, verdad y vida.